lunes, 17 de diciembre de 2007

America Latina


De regreso a mi casa pensaba en la realidad de mi país y de mi continente, viendo donde vivía, mis condiciones, las desigualdades y mis oportunidades…

La forma de vivir actual es algo totalmente acelerada, no existen esos tiempos para meditar (a menos que uno se los dedique)… todo es un constante caos, ya nadie escribe, porque no tienen el tiempo para aquello. Nadie habla con alguien porque sí, ahora debe existir un compromiso de por medio para entablar una conversación, nadie se toca. Estamos viviendo solos, pero en un entorno común.

Las formas de revolución se deben a esto, a que ya la sociedad existe porque residimos en un espacio común, pero no existe un propósito; en la antigüedad existían diversos propósitos como por ejemplo el de un imperio por expandirse cada vez más para poseer un control sobre los demás, pero hoy hasta ese deseo de superación y de control esta perdido porque el contacto no existe, no existe una mirada, la desunión es la que aflora.

Esto es un claro modo de vivir de Latinoamérica, un continente en vías del “desarrollo” pero que sigue siendo lo mismo que hace un siglo. Con clases sociales muy jerarquizadas, una amplia desigualdad social, precarias condiciones de vivir, con tasas de natalidad bastante altas. Teniendo una mirada realista de este tema, me atrevo a decir que no cambiará, con excepción de algunas naciones, pero en general el continente sigue y seguirá siendo el patio trasero de Estados Unidos.

La unión es la forma de cambiar, terminando con la historia de los gobiernos aristocráticos, que vienen desde el principio de la historia, la toma de razón es lo que hace falta, un despertar común y ver como estamos viviendo, hacia donde vamos y que queremos lograr. Es lo que necesitamos, esto no se trata de un cambio totalmente revolucionario, sino más bien, de un proceso de “evolución conjunta” no se trata de terminar con el sistema, sino que tomar los frutos de este y juntarlos para hacer un producto nuevo con lo cosechado del antiguo… el esplendor es el fin de una nación.